La regla de consistencia es uno de los requisitos peor entendidos de las evaluaciones. Quien alcanza el objetivo el último día y luego descubre que la evaluación falló por consistencia la encuentra especialmente frustrante. Así funciona, con ejemplos claros.
Ningún día de trading puede representar más del 30% de tu beneficio total acumulado. Se comprueba al alcanzar el objetivo de beneficio y se aplica de forma retroactiva a todo el historial de la evaluación, no en tiempo real. Cuenta el estado final, no los estados intermedios.
Si tu único día muy rentable supone más del 30% del beneficio total, la evaluación falla aunque hayas alcanzado el objetivo. Un día grande inicial no puede diluirse con ganancias menores posteriores si el resto de días no aporta lo suficiente.